LA MÚSICA EN LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES

La música es al mismo tiempo un arte y una ciencia, por lo cual debe ser apreciada emocionalmente y comprendida intelectualmente como ocurre con cualquier arte y con cualquier ciencia, no existen limites a su perfeccionamiento ni a su comprensión. El aficionado que gusta de escuchar música pero no entiende su lenguaje es comparable al turista que en sus viajes disfruta del paisaje, de los gestos de los indígenas y del sonido de sus voces, pero sin entender una palabra de lo que dicen: siente pero no comprende.

EL ORIGEN DE LA MÚSICA

La música tiene su origen en la búsqueda del lenguaje, esto es, en la necesidad de comunicación. Las teorías etnomusicológicas, formuladas sobre todo a partir del ultimo tercio del siglo XIX han tenido que ampliar significativamente hasta nuestros días el marco cronológico a la hora de determinar la antigüedad del fenómeno musical en el hombre: su capacidad de distinguir diferentes alturas de sonidos y la facultad de proceder a la ordenación de estos, nos remontan a hace unos 40,000 años, cuando el Homo Sapiens era capaz de imitar los sonidos de la naturaleza y diferenciarlos de lo que constituía la estructura de su lenguaje.

Las primeras expresiones musicales han sido asociadas a un hecho colectivo: rituales funerarios, cacerías, ceremonias vinculadas a la fertilidad y liturgia formaban parte de una cotidianidad de la que la música había entrado a formar parte por derecho propio.

Los Primeros Instrumentos

Los primeros testimonios fehacientes del hecho musical no nos llegan hasta el paleolítico inferior, cuando aquel homínido aprendió a crear utensilios de piedra, hueso y asta con los que logran sonoridades, ya fuera mediante la insuflación sobre el borde biselado de un hueso, ya fuera entrechocando ese mismo material, o bien frotándolo como sucede con los rascadores dentados. Así mismo, se procedía a la fabricación de sonajeros, realizados con cráneos o frutas desecadas en los cuales se introducían semillas, a menudo dotadas de carácter simbólico, casi siempre funerario. Y es que estos instrumentos de percusión o de choque están asociados a un hecho importantísimo que ha ayudado a articular el lenguaje: el ritmo.

La duración de los sonidos, o la reiteración de los mismos, muchas veces como imitación del paso o de los latidos del corazón, expresa la concepción de aquellos hombres, que entendieron la existencia de modo circular, cíclico, de la misma manera que lo era la floración de los árboles o la sucesión de los días y las noches.

Otro elemento característico de la prehistoria es el arco musical, del cual se conservan numerosos testimonios rupestres, la mayoría en los Pirineos (Francia); además es curioso consignar que el arco musical y la danza aparecen cronológicamente en el mismo estadio de cultura.

La Música en las Antiguas Civilizaciones

Es un hecho aceptado que la cuna de la primera civilización musical fueron los fértiles territorios bañados por los ríos Tigres y el Eufrates, el actual Irak, donde el pueblo Sumerio, en el IV milenio a.c., asentado en la zona meridional de Mesopotamia, desarrolló una actividad musical de carácter religioso, estrechamente relacionada con la liturgia. Aquella sociedad en cuyo seno apareció la escritura y en la que se perfeccionaros e impulsaron las artes de la alfarería y la fundición, levantó templos majestuosos en los cuales sacerdotes, astrólogos, matemáticos y músicos elaboraron una compleja hímnica en loa de la divinidad. El empleo de una melodía denominada Kalutu, peculiar por su reiteración, hace presuponer una especie de canto responsorial entonado por el sacerdote en su primer ciclo y respondido luego por un coro de oficiantes. Y lo que es más importante: la intervención de instrumentos musicales en dichas celebraciones.

Entre los instrumentos hallados por los Sumerios tenemos:
· Viento: Flautas (tigtigi) y oboes (abub), lo cual es indicativo del descubrimiento de la lengüeta, propia de los especimenes de la familia del Oboe, en los que el sonido se logra mediante la rápida vibración de la columna de aire y no por el choque de éste sobre un bisel o una embocadura, como sucede con las flautas.
· Cuerdas: Liras (algar) y arpas (zagsal) horizontales.
· Percusión: Tambor (balag), timbales pequeños, castañuelas rectas, sistros, címbalos y campanillas.

Todo este instrumentario, y también el repertorio litúrgico fue transmitido a los ulteriores pobladores de las regiones mesopotámicos, entre ellos los Asirios que hacia el año 2000 a.c. perfeccionaron las arpas y crearon una especie de primitivo Laúd (pantur); o a los Babilonios, pueblo amorita de capital importancia para la evolución musical, ya que además de ampliar y mejorar el muestrario instrumental, sobre todo en lo referido a los ejemplares del tipo lira, enunció notables teorías musicales estrechamente ligadas a los conocimientos matemáticos y astronómicos. No es del todo arriesgado suponer que la música de los pueblos mesopotámicos fue en sus inicios pentatónica (escala de cinco sonidos) y que tras evolucionar, pasó a ser heptatónica (escala de siete sonidos).

La Música en Egipto

Egipto no fue ajeno a todas estas concepciones musicales, y ya desde el Imperio Antiguo (2635-2155 a.c.) la vida musical fue intensa y por igual importante en los ámbitos civil y religioso. Es significativo que los egipcios llamaran “hy” a la música, es decir “alegría”, cultivada por todas las clases sociales, conoció una notable evolución en el aspecto instrumental, especialmente en el Arpa, aunque la voz tuvo un gran realce: se asocia a la divinidad, el aliento como inmaterialidad del alma. Los egipcios como los babilonios, relacionaron las siete notas con los siete planetas. Con el imperio nuevo (1550-1080 a.c.) entre las dinastías XVIII y XX se alcanzo el esplendor musical. Era la época de Nefertiti, Tutankamón y Ramses II, la era de la monumentalidad de los templos de Abusimbel, Luxor y Karnak.

LA MÚSICA EN LA ANTIGUA GRECIA Y ROMA

A diferencia de lo sucedido en las civilizaciones de Mesopotamia y Egipto la música alcanzo en Grecia un significado artístico similar a como lo entendemos hoy este termino. Es significativo que la voz “mousike”, de la que deriva la palabra “música”, se aplicara no solo al arte de los sonidos, sino a toda elaboración artística que tendiera a la expresión mas elevada. Es decir, la música paso a ser un elemento de perfección, un instrumento con el que mejorar la conducta y el pensamiento de los hombres; pasó a tener un contenido ético. Platón en su doctrina del “ethos”. (música) consiste en el hecho de que no solamente es un sistema estético o ético sino que penetra en los dominios de la psico-fisiología, la pedagogía y la política, con los diferentes timbres sonoros, ritmos, modos, etc.

En el seno de la Grecia arcaica con Pitágoras a la cabeza, comenzaron los estudios sobre la proporción matemática de los sonidos, lo que hizo concebir la música como una materia, en el sentido de la fisicidad. El análisis de la relación de las distintas alturas sonoras y el establecimiento de unos tipos específicos de escala fueron determinantes para configurar todo un sistema que llegaría a inspirar la concepción armónica de la música en Occidente. Además Pitágoras , influido por los astrónomos y matemáticos Babilonios, formuló una teoría cósmica que contemplaba el universo como un espacio armónico. En el cual los planetas emitían un sonido continuo y favorecían un intervalo sonoro análogo a la distancia de las notas de una escala, fue conocida como “armonía de las esferas”. Pitágoras descubrió las principales consonancias (8ª, 4ª, 5ª) y disonancias (3ª, 6ª), la escala que lleva su nombre posee siete tonos, es descendente, agrupa tonos y semitonos y la noción de tónica no existe. El semitono o mediante es lo que determina la variedad de la escala (nota a la cual se reúnen todos los grados de la escala).

La escala griega por excelencia es la Dorica (Em) modo solemne, austero y altivo de origen nacional apropiado para la formación de espíritus fuertes y para la educación de la juventud (Instrumento citara). El modo Frigio (G) es la pasión salvaje, del éxtasis y de la orgía báquica (expresión denominada Dionisiaca), origen extranjero. El modo Lidio (F) es blando y afeminado, modo de cantos fúnebres y de lamentos.

La notación griega fue de dos tipos; instrumental llamada Krusis y la vocal mas reciente llamada lexis, se valieron del alfabeto, fueron transmitidas por Tolomeo y las tablas de Alipio (s. IV d. c. ).

En cuanto al ritmo, la variedad rítmica era una de las riquezas de la música Griega, la duración de los sonidos no se indicaba en la notación helénica, dependía de la prosodia del texto literario, asimismo la duración de la unidad de tiempo es un misterio (tiempo fuerte: tesis; tiempo débil: arsis).

Función Social de la Música en Grecia

El arte de los sonidos se hizo inseparable de la tragedia y la poesía: La inflexión de la voz, el gesto de los actores y sus movimientos estaban condicionados por la música, a menudo tañida por citaristas y auletas (interpretes de aulós) que formaban parte de los

espectáculos. La música había enseñado a medir el paso, a destacar un pasaje, a mantener el cuerpo en posición expresiva.

La tragedia griega fue la realización de un ideal de una forma en la que poesía, música y danza, debidas a un mismo artista servían tanto a los fines de la belleza, como al espíritu religioso, educativo y nacional de los griegos y esta también se manifestó en las competencias Olímpicas y Délficas (carneas), Gimnopedias (Esparta), Panateneas (Atenas).

No hay que olvidar que los grandes dramaturgos, como Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófales, fueron diestros músicos y danzarines, y que los mejores citaristas alcanzaron privilegios sociales que los situaban por encima de los demás músicos y artistas. De hecho que la cítara se convirtió en el emblema musical de la Grecia clásica, puesto que en la época arcaica fue la Lira (mas ruda y de menores posibilidades sonoras que la citara) el instrumento mas cultivado. Junto a los citarista, gozaron de gran aprecio los cantores, que interpretaban melodías de origen popular, denominadas nómoi, cuya forma admitía la improvisación y la inclusión de breves fragmentos solistas, casi siempre citarísticos.

Además debemos mencionar entre los instrumentos de vientos que usaron los Griegos encontramos el Aulós (especie de doble oboe importado de Asia Menor, de sonoridad penetrante y excitante, fue utilizado como expresión de las emociones apasionadas y sirvió para la glorificación del culto orgiástico a Dionisos), la Flauta, la Siringa (serie de cañas unidas a la manera de flauta de pan), como también una gran variedad de instrumentos de percusión: Crótalos (semejante a las castañuelas), Salpinx (trompeta de metal recta), así como el Órgano hidráulico (traído de Alejandría).

La Música en Roma

Al observar los frescos y mosaicos etruscos, comprobamos cómo el instrumentario que se extendió en el mundo romano era propiamente el griego. Puede asegurarse que todos los usos musicales de Grecia fueron asimilados y conservados por Roma, sobre todo a partir del siglo II a. c. ,cuando la conquista romana fue un hecho. Con todo, muchos filósofos y teóricos musicales latinos denunciaron la decadencia de la música, que había perdido el refinamiento y formaba parte de espectáculos pocos edificantes; si, además, tenemos en cuenta el panorama de los citaristas que Petronio describe en el Satiricón, siempre con mordacidad y crudeza, vemos que éstos nada tenían que ver con los más sutiles músicos griegos. Sin embargo, frente al declive del gusto musical apareció el contrapeso de los teóricos alejandrinos, entre ellos Nicómaco y Ateneo, quienes rescataron el sentido primigenio de la música en Grecia.